Los discos esenciales de 2018

La lista de los álbumes que han marcado a la redacción de Free Rockin’

 

Es una tradición y hay que cumplir con ella. Un año más, nos unimos a la campaña de las listas de éxitos anuales y recopilamos lo mejor de nuestro año musical. Un puñado de discos y canciones que no siguen un orden de valor, si no que aúna las meditadas y difíciles elecciones de todos los redactores que configuramos esta revista, los cuales hemos optado por aportar, cada uno de nosotros, nuestras tres grandes destacadas de 2018.  En este ocasión, además, se unen también las del periodista Fernando Navarro y las del subdirector de Escuela de Escritores, Germán Solís.

 

Los tres de María F. Canet

CHRIS STILLS, DON’T BE AFRAID, “Criminal Mind” 

El músico norteamericano regresó tras doce años de silencio con una colección de canciones donde aborda los miedos humanos a través de los diversos estilos que componen la americana music. Un disco gracias al cual pudo soltar el pesado lastre de “hijo de”.

 

REPION, DONDE ESCAPA LA LUZ, “País interior”

Las hermanas Iñesta y Álvaro Prados han firmado uno de los trabajos más originales de este 2018. Este trío de power-rock ha apostado por un sonido más contundente, complejas melodías y letras destinadas a convertirse en himnos generacionales.

 

NAT SIMONS, LIGHTS, “The way it is”

Producido por Gary Louris (Jayhawks) y con la colaboración de Hiss Golden Messenger, la  cantante madrileña se ha consolidado como una de las grandes figuras de la americana nacional con su segundo disco donde destacan composiciones luminosas a la par que potentes melodías.


 

Los tres de Juanjo Riesgo

NATHANIEL RATELIFF, TEARING AT SEEMS, “A little honey”

El músico norteamericano se ha convertido en uno de los nombres más importantes de la americana actual gracias a su potente soul sureño. Nathaniel Rateliff es un diamante en bruto en un panorama musical repleto de cowboys. Su torrente de voz y una banda perfectamente engrasada gracias a una deliciosa sección de vientos dan lugar a este segundo disco con el que es difícil resistirse a bailar.

BRIAN FALLON, SLEEPWALKERS, “My name is the night (color me black)”
El vocalista de The Gaslight Anthem publicaba a principios del año su segundo álbum en solitario. A diferencia de su predecesor, en Sleepwalkers Brian Fallon ha mostrado todas sus cartas. Y tiene una mano brillante. Recurriendo al productor de los álbumes de su banda nodriza, Fallon presenta una colección de canciones que alcanzan el equilibrio entre la contundencia rock y la sensibilidad soul del mejor Jersey Shore Sound.
COLTER WALL, SONGS OF THE PLAINS, “Wild Dogs”
El cantautor canadiense rinde tributo a sus raíces en su nuevo álbum con historias western que suenan a clásicos gracias a su potente voz. Colter Wall es el más reciente joven talento de la música americana y, si sigue por este camino, en un futuro lo nombraremos al mismo tiempo que a Hank Williams, Johnny Cash o Waylon Jennings.


 

Los tres de Raquel Elices

MORGAN, AIR y “Sargento de Hierro”

Lo dijo María F. Canet en Free Rockin’, Morgan es “una promesa cumplida en la música española”. Canciones que llegan a lo más hondo de nuestro cuerpo, que te rompen y te curan al mismo tiempo. Air (North Records, 2018) es la consolidación de esa promesa. Es innegable que la voz de Nina y toda su banda “tienen algo dentro, nosotros lo hemos visto brillar”.

 

JORJA SMITH, LOST & FOUND, “The one”

La definieron como la Amy Winehouse del momento. Pero esta artista británica ha demostrado tener una fuerza propia. Lost &Found (Famm L., 2018), su primer LP, imprime una seguridad y una elegancia abrumadora. Como una profesional experimentada, Jorja Smith carga sus canciones de una honestidad emocional de la que es muy difícil escapar.

 

JANELLE MONÀE,  DIRTY COMPUTER, “Make me feel”

Si no existe tal definición para el sonido, ella lo ha conseguido. Pansexual. En todos sus aspectos sonoros. Dirty Computers (Warner, 2018) es un álbum lleno de prismas aparentemente dispersos, que se empapa de referentes como Prince o Michael Jackson y aspira a coronar a una diva del pop. Algo que consigue con un disco que explora las sensibilidad de pop moderno de una manera fascinante. Un testimonio de inclusividad en todos los sentidos artísticos. ¿Acaso no os gusta bailar libres?


 

Los tres de David Estancousqui

HAZTE LAPÓN, LA VIDA ADULTA, “Tú Siempre Ganas”

Todas las canciones en Tú siempre ganas (El Genio Equivocado, 2018) son excelentes. Lolo y Saray son los Fleetwood Mac españoles. Como Carver, tienen la asombrosa facilidad para retratar lo cotidiano y oscuro de las relaciones personales. Se retiran con su mejor disco, en la cima.

 

LA PLATA, MIEDO, “Desorden”

Desorden (Sonido Muchacho, 2018) es una brutalidad, joven y explosivo. Los valencianos han editado un disco de aires punk que recoge lo mejor de la tradición del pop en español.

 

ALBOROTADOR GOMASIO, HACIA EL VACÍO, “Luz y Resistencia”

Es una de las bandas que más y mejor han evolucionado desde el underground madrileño. Luz y Resistencia (Limbostarr, 2018) confirma su progresión. El tercer disco de Alborotador Gomasio es su trabajo más delicado. Y encima en directo suenan demoledores: ruido y distorsión a tope.


 

Los tres de Cristina G. Hernández

ARCTIC MONKEYS, TRANQUILITY BASE HOTEL & CASINO, “The Ultracheese”

Antes de su publicación, se decía que este disco era menos guitarrero y que, más que un álbum de los Monkeys, parecía de Alex Turner en solitario. Compuesto al piano, baja las revoluciones de los discos anteriores y crea un futuro utópico en el que nos ha dominado la tecnología, una reflexión cercana a la de Pure Comedy (SubPop, 2017) de Father John Misty pero con el estilo del Bowie más elegante.

 

FATHER JOHN MISTY, GOD’S FAVORITE CUSTOMER, “Disappointing Diamonds Are The Rarest Of Them All”

Tan solo un año después de publicar Pure Comedy, Father John Misty volvía este año con God’s Favorite Customer siguiendo la línea de su predecesor, pero centrado en su depresión y su matrimonio. El propio Tillman describió el álbum como un I Love You, Honeybear (SubPop, 2014), pero sin el cinismo que le envolvía, y no podría ser más acertado.

 

LUKE WINSLOW-KING, BLUE MESA, “Born To Roam”

Con este último álbum, Luke Winslow-King se acercó a sonidos más blues-rock que en los anteriores, marcados por la música de raíces norteamericana. En Blue Mesa se centra en cambios que ha experimentado en los últimos años, como su divorcio, la muerte de su padre o una breve estancia en la cárcel, pero a pesar de ello, a través de la electrificación de su música, consigue transmitir el optimismo que reina en el disco.


 

Los tres de Fernando Navarro

SPIRITUALIZED, AND NOTHING HURT, “A Perfect Miracle”

El talentoso Jason Pierce está al frente de Spirtiualized, una banda que, realmente, se personifica en él. Ha tardado seis años en sacar este disco que suena como tal vez debe sonar la galaxia. Herencia de Bowie, blues-rock, psicodelia, góspel… todo vale para crear canciones pletóricas y absorbentes.

 

COURTNEY BARNETT, TELL ME HOW YOU REALLY FEEL,  “Charity”

La compositora australiana es todo actitud. Este segundo disco -sin contar la colaboración del año pasado con Kurt Vile- confirman que el rock corre por su cuerpo, con garra, con pasión. Digna sucesora de Patti Smith.

 

RUFUS T. FIREFLY,  LOTO, “Loto”

Pocas bandas en España tienen un directo tan arrasador y también la capacidad de llevar sus canciones a extraños parajes sonoros como Rufus T. Firefly, donde la psicodelia de viejo cuño convive con el indie-rock contemporáneo. Se merecen todo lo bueno que les pase.


 

Los tres de Cayetano Fernández

LEON BRIDGES, GOOD THING, “Georgia to Texas”

El primer disco de Leon Bridges le cargó a la espalda el apelativo del nuevo Sam Cooke o del heredero Ottis Redding, en definitiva, el nueva esperanza del soul. El título era merecido. Pero lo cierto es que este artista nacido en Texas, pese al lamento de los nostálgicos, ha demostrado ser capaz de mucho más. Su falta de miedo a dotar su música de parámetros pop, electrónicos, funk, r&b o incluso jazz, permiten atisbar algo de toda la música que tiene este señor en la cabeza, una locura.

 

LARKIN POE, VENOM AND FAITH, “Had time killing floor”

Con el nombre heredado de su no sé cuanto tatarabuelo, las hermanas Rebecca y Megan, han legado más que el nombre. Su música es de otra época. Sus voces, guitarra eléctrica y steel guitar, sus armas. Larkin Poe son raíces, esas propias de una secuoya ancestral que cuenta la historia de un país con una música tan rica como lo es su mezcla de culturas.

 

CAROLINA DURANTE, EXAMIGA,  “Cayetano”

Si hay algún fenómeno en la música española de 2018, más allá del hype de Rosalía, es sin duda Carolina Durante. La banda madrileña, con apenas un par de Eps en su haber y algún que otro single, ha rechazado escenarios principales en festivales y colgado el cartel de sold out en gran parte de las salas por las que han pasado. No hay una receta milagrosa, Carolina son temáticas cotidianas y cargadas de ironía,  ritmos de pop poderoso y una imagen descarada. Pese a grandes historias en canciones como “300 golpes” o “La noche de los muertos vivientes”, ha sido “Cayetano” el hit que les ha lanzado a la siguiente esfera. La gente espera con ansia un disco pero yo me pregunto ¿para qué?


 

Los tres de Germán Solís

AQUASERGE, DÉJÀ VOUS?, “Tour du Monde”

Aquaserge es un colectivo de músicos franceses formado, entre otros, por colaboradores de Stereolab, Tame Impala o Melody’s Echo Chamber. Su disco en directo Déjá Vous?, editado en 2018, no es más que una excusa para recomendar aquí su anterior trabajo: Laisse Ça Être (Crammed Discs, 2017): psicodelia pop con ritmos metronómicos; metales que buscan el espacio allá afuera como si hubieran sido abducidos por la Sun Ra Arkestra; Monsieur Gainsbourg con Can como banda de acompañamiento. Entre la hipnosis y el baile.

 

KELLEY STOLTZ, NATURAL CAUSES, “Static Electricity”

Continúa la lista de la mejor justicia poética del año con Kelley Stoltz. El noveno álbum de este maestro de la canción pop es la primera referencia del sello Banana & Louie Records, la nueva aventura de Jesús Álvarez (Radio City Discos). ¿El mejor trabajo de Stoltz?: no, una invitación a adentrarse en la discografía de un genio del pop que deslumbra con joyas que podrían esconderse entre los surcos de The Velvet Underground o Pet Sounds (Bellow The Branches, 2006) y entre los cancioneros del Ray Davies más inspirado (Circular Sounds, 2008) o el Brian Eno más festivo (Double Exposure, 2013). ¿Quién dijo revival?: Ty Segall o Kurt Vile se repiten más y peor. En esa liga debería jugar.

 

DOMENICO LANCELLOTTI, THE GOOD IS A BIG BOD,

Segundo álbum del compositor, cantante y multinstrumentista brasileño para el sello Luaka Bop (David Byrne) y nueva fiesta —de moqueta, sin estridencias— con arreglos orquestales, bossa nova, space age pop y electrónica retrofuturista (coproduce Sean O’Hagan, de The High Llamas). Como si Alfonso Santisteban se hubiera reencarnado en un señor brasileño barbudo y con camisa de cuadros. Bonito no, bello.

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