El trazo de Neil Young

 

Yo llevaba dinero escondido en  mis pies, 
Cuando me entere de la regla de oro. 

Los golpes llegaron rápido y fuerte
Acostado boca arriba
En el patio de la escuela.

 

ANA VALVERDE

Ni tachuelas, ni fiestas salvajes, ni castillos en Francia. Neil Young no es el típico front man del rock. Es un señor mayor, corto de movilidad  que viste a cuadros y aboga por el medio ambiente. Podría estar en Almería, regando desnudo las plantas de su autocaravana o bien, subido en el escenario haciendo historia.

Desde el folk al country, sumergiéndose en el rock; se pasa por el forro la técnica para contarnos, a grito eviscerado, lo que piensa. Esta tendencia a decir lo que quiere decir le ha  costado algún que otro malentendido, como el que tuvo con Lynyrd Synyrd a causa de la canción Southern Man. En ella, Young denuncia el racismo y la violencia asociadas al  sur americano, a lo que el gigante sin vocales le respondió muy líricamente:

Well, I hope Neil Young will remember
A southern man don’t need him around anyhow

                                              – Sweet Home Alabama

Pero Young, a pesar de su controvertida sinceridad, nunca hurga demasiado tiempo en las heridas. El cree en la cura. Es el espíritu del hippie, el autónomo que se recupera del negocio fallido soñando con el siguiente.

 

GUITARRAS NO

Neil descubrió la música a mediados de los 50, cuando era un preadolescente. La emisora local de Toronto le brindo nombres como Chuk Berry, Little Richard o Johnny Cash. Sin embargo, Young paso del poderío guitarrístico (que no se entere su Gibson Old Black) y  comenzó a tocar música con un ukelele de plástico, según él, “todo menos una guitarra”.

 

EL PADRINO DEL GRUNGE

Sus inquietudes y su pasión por los viajes largos le llevaron hasta California, donde estuvo como ilegal mientras trataba de llegar al estrellato. Durante este corto recorrido, la protesta distorsionada de la guitarra, la camiseta por fuera y la pena que se escurría por los agujeros de sus vaqueros le otorgaron el apodo de Padrino del Grunge. De hecho, su relación con el Grunge no acaba ahí. En 1994 volvió a reunir a Crazy Horse para grabar Sleeps with Angels, un álbum tristemente influido por la muerte de Kurt Cobain, quien citó en su nota de suicidio el verso de la canción Hey Hey My My, It’s better to burn out than to fade away”

 

DE CINE

Si por algo es venerado (y odiado) El Rey de una sola cuerda, es por hacer lo que le da la gana. Ha dirigido películas ecológicas como Linc Volt y Human Highway. Y no solo las alumbra, sino que también las protagoniza. Es el hombre del sombrero negro en el pseudo western  Paradox (2018). Y además ha compuesto varias bandas sonoras. Dicen las leyendas, que todas ellas las creó mientras visionaba las películas por primera vez. Un ejemplo de ello es Dead Man.

 

ATANDO CABOS

Young es un hombre que canta y lucha por lo que cree. Las numerosas enfermedades que le asediaron de niño y las padecidas por sus hijos, han hecho que se involucre en varios proyectos para recaudar ayudas para niños con minusvalías.

También es conocida su labor ecológica, algo que se pega de lleno con la  pasión desmedida que siente  por los coches (y los mini trenes). Su mitad más hippie quiso redimirse de toda polución añadiendo un motor eléctrico a un Lincoln del 59 ¿Quién dijo que no se podía ser ecológico con estilo?. El coche se incendió, asique debemos renunciar a la estética por el momento.

 

MEJOR ARDER QUE DESAPARECER

Y es que Neil no sigue modas. Sin darse por vencido y olvidando la suerte que corrieron sus anteriores proyectos, emprende una lucha contra el sistema en streamin. Estrena Pono, un formato de audio de alta calidad, en un intento por conservar las canciones como suenan por primera vez. Pero el mundo prefirió el Mp3. Sin embargo, me resulta reconfortante que aun exista un loco capaz de creer que puede cambiar las cosas, y que la sociedad le permita, al menos, intentarlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *