Playlist: Novelas Sonoras

Libros y música sobre mojado: Una playlist para adentrarse en la literatura a través de la música en la lluviosa 77º edición de la Feria del Libro de Madrid

 

MARÍA F. CANET / RAQUEL ELICES

Si Bob Dylan es literatura, la literatura también puede ser Bob Dylan. El músico comparte hasta aniversario con la Feria del Libro de Madrid, que por mucha lluvia que le pese, este año también cumple 77 ediciones. Coincidiendo con su inauguración, este viernes hablamos de la música que habita en los libros. Si eres lector/a y además melómano/a, estás de enhorabuena. Nadie como un Nobel Literatura para inspirar una lista de libros y canciones que arranca con ‘Knockin’ on Heaven’s Doors’ y ‘Changing of the Guards’ de Dylan.

 

“Canciones de amor a quemarropa” de Nickolas Butler / Changing of the guards de Bob Dylan

Una novela sobre las relaciones de pareja, el apego (o desapego) a nuestros orígenes, pero especialmente, sobre la amistad. Lee, uno de los protagonistas de la obra es además un exitoso cantante de country, que ha hecho de la música su medicina, su sueño y su medio de vida. Dylanitas ¡atentos! Nuestro querido Bob tiene una mención especial en el libro.

 

 “Aire de Dylan” de Enrique Vila Mata / Knockin’ on Heaven’s Doors de Bob Dylan

No es una obra maestra ni de sus mejores novelas, pero es inconfundiblemente vilamatiana: humorística, ligera y dylanita. En ella, el joven Vilnius, que guarda un asombroso parecido a Bob Dylan, intenta descubrir a los asesinos de su padre, el escritor Juan Lancastre, cuyo fantasma, pide venganza.

“Al igual que Dylan, mi padre fue un raro. Y al igual que éste, consiguió que la gente lo adorara, sobre todo porque no sabían muy bien quién era y podían imaginarlo a su gusto. Mi padre a veces se parecía a Bob Dylan en su papel de Alias, en la película sobre Pat Garret.”

 

“Lenon” David Foenkinos  / Lucy in the Sky with Diamonds de The Beatles

Foenkinos escribe una biografía única, con un Lennon que cuenta en primera persona su infancia, la compleja relación con sus padres, su primer matrimonio, la tormentosa historia de los Beatles, su amor con Yoko Ono y su filosofía de vida.

“Todo el mundo creyó que «Lucy in the Sky with Diamonds» quería decir LSD. Yo no podía creerlo. ¿Sería mi inconsciente? Después de esta historia, revisé las iniciales de todas mis canciones para buscar mensajes cifrados, pero no encontré nada, no había nada que encontrar. Nadie me creía cuando les decía que me había inspirado en un dibujo de mi hijo. De todos modos, siempre que quise desmentir algo, nadie me creyó. A Paul seguro que le habrían creído, con su cara de chico serio. Yo era demasiado intelectual, demasiado perverso para que creyeran en la castidad de mi imaginación. Qué importa. Lo gracioso es que un investigador francés acababa de descubrir el esqueleto más antiguo del mundo. Y en el momento del descubrimiento ponían mi canción en la radio. Entonces lo llamó Lucy. Fuerte, ¿no? Eso es más fuerte que saber si la canción era o no era una oda a la droga.”

 

“El amor después del amor” de Laura Ferrero y Marc Pallarès / Skinny Love de Bon Iver

Más que una novela, El amor después del amor es una recopilación de historias amorosas intensas y -por lo general- con un final triste. La música ocupa un lugar especial en estos relatos, donde Bon Iver, el triángulo amoroso George Harrison- Pattie Boyd- Eric Clapton y las idas y venidas amorosas en la grabación del Rumors de Fleetwood Mac, son el perfecto ejemplo de que a partir de una ruptura se compusieron algunas de las mejores canciones de la historia.

 

“Alta fidelidad”  de Nick Hornby  / Only Love Can Break Your Heart de Neil Young

Totem literatio para todo melómano. Es, sin duda, el libro más recurrente sobre música, desamor y literatura.

“Fue con ella cuando me ocurrió lo más importante, las cosas que aún me definen. Algunas de mis canciones preferidas: «Only Love Can Break Your Heart», de Neil Young; «Last Night I Dreamed That Somebody Loved Me», de los Smiths; «Call Me», de Aretha Franklin […] ¿Qué fue primero: la música o la tristeza? ¿Me dio por escuchar música porque estaba triste? ¿O es que estaba triste porque escuchaba música? ¿No te convierten todos esos discos en una persona de tendencia melancólica?” 

 

“La chistera de Memphis” de Jimmy Barnatán / L.A. Woman de The Doors

A caballo entre la novela y el ensayo, el polifacético Jimmy Barnatán  sitúa la acción en las calles de Nueva York. El libro se divide en estaciones y desprende un gran aroma cinematográfico, donde la música juega un papel fundamental para que el lector entre en el relato. The Doors y bluesmen como Muddy Waters son imprescindibles.

 

“Música para feos” de Lorenzo Silva / Malasaña de Tino Casal

Mónica y Ramón se conocen una noche en Malasaña mientras suena Tino Casal. Pronto comenzarán una relación en la que las canciones jugarán un papel fundamental, ya que en multitud de ocasiones, la distancia les obligará a comunicarse a través de ellas. Vicky Gastelo y Amy Winehouse son algunas de las voces que forman parte de la playlist del libro.

 

“Héroes” de Ray Loriga / Walk On The Wild Side de Lou Reed

Juventud, sexo, drogas y rock and roll en un viaje por carretera al más puro estilo On the road de Kerouac. Esta obra de culto es sin duda un homenaje a esos héroes de juventud del escritor: Bowie, Mick Jagger, Iggy Pop o Lou Reed, donde encontramos una profunda reflexión sobre la decepción de no llegar a ser quién uno realmente sueña con ser, la falta de alicientes en la vida, la complejidad de las relaciones amorosas o el dolor que provoca el fin de la amistad.

 

“Tierra de Campos” de David Trueba / Mediterráneo de Joan Manuel Serrat

La muerte de su padre lleva a Dani Mosca, un cantautor madrileño, a repasar su vida. Desde sus primeras clases de guitarra española, los desfases propios de las estrellas del rock con su grupo Las Moscas, con quién saboreó el éxito, hasta la dificultad de emprender una carrera en solitario. Nuestro protagonista llegará a telonear a Serrat. La música guía la vida de Dani Mosca entre alegrías y decepciones.

 

“El Jinete Polaco” de Antonio Muñoz Molina / Riders on Storn de The Doors

Casi todos los libros de Antonio Muñoz Molina, gran aficionado al Jazz, hablan o recogen secuencias donde se habla de músicos del Jazz o del pop.

“La profesora de gimnasia y de hogar, a la que llaman la Medusa, […] viéndola correr por el patio de cemento, imaginando que estoy en el Martos y viene hacia mí y se adhiere a mi vientre mientras suena en la máquina de discos una canción bronca y golfa de los Rolling Stones, It’s only rock’n’roll but I like it, pero de cualquier modo me gustan mucho más los Doors, no hay nadie como Jim Morrison, nadie que murmure o grite o escupa esas palabras, Riders on the storm, los jinetes cabalgando en una noche de tormenta, yo mismo, solo, fugitivo de Mágina, cabalgando en la yegua de mi padre, no hacia la huerta, sino hacia otro país, viajando en un coche por una carretera que no termina nunca, esa canción de Lou Reed, fly, fly away, márchate, vuela lejos, o la otra, la de Jim Morrison, viaja hacia el fin de la noche, toma la autopista hacia el fin de la noche…. pero si cerraba los ojos y me dejaba adormecer por el tabaco y graduaba el volumen del tocadiscos podía escuchar truenos lejanos y un rumor de tormenta y cascos de caballos mientras surgía de la nada la voz de Jim Morrison cantando como una promesa y una letanía Riders on the storm.”

 

“De que hablo cuando hablo de correr” de Murakami / Reptile de Eric Clapton

Otro de los autores que utiliza recurrentemente música en sus libros es Haruki Murakami. Todos los libros de Murakami tienen música.

“Cuando corro, por lo general, escucho música rock. A veces también jazz. […] La víspera corrí escuchando Reptile, de Eric Clapton. A ninguno de los dos se les puede poner ni una sola pega. Te llegan al alma. Nunca me canso de escucharlos. Especialmente Reptile, que me he puesto un montón de veces para correr. Si me permiten que les dé mi opinión, les diré que Reptile es un álbum ideal para escucharlo mientras uno corre suavemente por la mañana. No es forzado ni artificioso, en absoluto. Su ritmo es siempre definido y su melodía muy natural. Mi consciencia va siendo suavemente atraída por la música y, a su son, mis dos piernas se ven impulsadas rítmica y regularmente hacia delante y hacia atrás, y así sucesivamente”

 

“Música del Azar” de Paul Auster / The Jitterbug Waltz  de Fats Waller

Paul Auster también introduce en muchas de sus obras recorridos musicales, como es el caso de esta “Musica del Azar”.  La novela es además un ejercicio magistral en la creación de los personajes. Se trata de individuos multifacéticos y llenos de aristas, tan contradictorios como fieles a sí mismos, tan imprevisibles como fáciles de reconocer en su individualidad.

“Siempre tenía un efecto calmante sobre él, como si la música le ayudara a ver el mundo más claramente, a comprender cuál era su lugar en el orden invisible de las cosas. Ahora que la casa estaba vacía y él estaba listo para irse, se quedó un día más para dar un largo recital de despedida a las paredes desnudas. Una por una, tocó un montón de sus piezas preferidas, comenzando por Las misteriosas barricadas de Couperin y terminando por el Vals de Jitterbugde Fats Waller, aporreando el teclado hasta que se le entumecieron los dedos y tuvo que dejarlo”.

 

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