Rubén Pozo y su esencia stoniana llegan al Sonorama

Rubén Pozo presenta Habrá que Vivir en el festival Sonorama Ribera 18

 

JUANJO RIESGO

Habrá que Vivir es la pieza que necesitaba aquel camino que Rubén Pozo emprendió en 2012 tras la disolución de Pereza. El disco concatena de forma precisa todos los elementos que han ido dando forma al rockero a lo largo de los años y de la música.

Animal de banda, como él mismo se define, Rubén Pozo hace música bien rodeado. Siguiendo ese principio decidió grabar el álbum en riguroso directo, con todos los componentes de la formación y con José Nortes a los mandos de la producción. Con una guitarra sonando por encima del límite, picando en rojo, comienza ‘Caperucita Feroz’, que salió a finales de septiembre como single. Esta canción, que no es un hit según el concepto que tenemos de ello, define a la perfección a Rubén: él no es un tipo de singles, sus discos son un largo recorrido por el que merece la pena perderse y encontrarse. ‘Habrá que Vivir’, el tema que da nombre al álbum, guarda un mensaje positivo, pero estoico a base de rock acelerado. ‘Guitarra Española’ es una de esas preciosas melodías que, una vez que se cuelan en tu cabeza, no quieres que escape bajo ningún concepto. Una oda a nuestro instrumento por antonomasia, así como a esas solitarias horas en las que la guitarra cobra fuerza y ayuda al músico a sacar sus canciones.

Sumergiéndonos en un rock oscuro que recuerda a Héroes del Silencio viene ‘Te Invoco’, que nos deja caer casi sin red en ‘Llámame Brisa’. Esta canción fue originalmente publicada en el último trabajo de Sabina, ‘Lo Niego Todo’ bajo el nombre de ‘No Tan Deprisa’. ‘Saliendo de la Estupefacción’ despierta el tramo del elepé de tintes más cercanos al rock clásico. Como homenaje a Marc Bolan y demostrando su gusto declarado por el glam, aparece ‘T Rex’ con un sonido que recuerda a la época dorada de Bowie, Lou Reed o el ya mencionado Bolan. El furioso riff inicial de ‘Pop para Niñas’ introduce un frenético tema de adolescencia; una muestra más de lo bien que le sienta su faceta más rock’n’roll a Rubén Pozo.

Tras más de veinte años de trayectoria musical, Rubén sigue teniendo cosas que decir, sigue mandando mensajes en forma de canción y mientras le quede voz, guitarras y letras seguirá siendo así; de eso trata ‘Algo que decirle al Mundo’. Cabezota y cabra loca: así se define el músico en ‘De vena Tonta’, tema en el que participa Ariel Rot con un solo impecable.

En la recta final del álbum suena ‘Santa Rita’, un delicioso country que evoca al lejano oeste y ‘Apartando la Mirada’, una melodía nostálgica sobre la que se escribe una historia de desamor. Así cierra Rubén Pozo un disco en el que demuestra seguir haciendo lo que quiere y lo que mejor sabe hacer: rock and roll de ascendencia Stone. Hace tiempo que los focos no le apuntan con la intensidad de años pasados, por lo que Rubén decidió brillar con luz propia.

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