Burning Bright, el rugido de Fatal Tiger

La antigua bajista de White Bats, Paula Ruiz, emprende un nuevo camino en solitario con Burning Bright

 

RAQUEL ELICES

Aquello a lo que uno dedica su vida tiene que ver con lo que se es, con lo que le define. Pero la identidad también se construye por lo que se deja atrás. No se trata tanto de huir como de descubrir que hay caminos que no llevan nuestro nombre. Detrás del de Fatal Tiger se encuentra Paula Ruiz (Alicante, 1989), una nueva voz dispuesta a mostrar que la identidad que algunos podrían presuponerle, con su apariencia inocente y sus cabellos de rizos dorados, son sólo un trazo de lo que ella es.

Este 31 de julio ve la luz el EP Burning Bright, el debut en solitario de Paula. Un proyecto que cuenta con la producción de David Baldo (Papaya, Captains) con el que el año pasado lanzaba ‘Ghost’ (Mejor Canción del 2017 en los premios Soundies). Fue entonces cuando descubrimos la opalescente y carismática voz de la exbajista de los White Bats. La delicadeza de su tono vocal y sus letras despeinadas le han valido más de una comparación con Angel Olsen o Lucy Rose, pero advierte que el sonido de su debut va a ser diferente: “Los tres conciertos que he dado este año no van por ahí, no son en acústico, son más cañeros. Además de la guitarra eléctrica (Bruno A-Thevenin), ahora voy a integrar un batería (Ángel Pardal) para que le dé más potencia”.

La artista alicantina está dispuesta a enseñar su lado más duro. El otro, el más dulce, no hace falta que lo reivindique. Como cuando se quita la chaqueta negra y las rayban round y su aspecto oscuro y misterioso deja al descubierto su cara amable en medio de aquella cafetería del centro de Madrid. Confiesa que es “una persona melancólica, de esas que lloran hasta con la caída de la hoja de un árbol”, pero también es una mujer fuerte. “No soy sólo esa niña dulce que algunos descubrieron con Ghost. En los temas que voy a grabar busco un sonido rock contundente”. Algo de eso hay en Fucking Down’, el tema con el que ha abierto esta nueva etapa. Un primer single lleno de fuerza y rabia empapada en ambientes sonoros oscuros y poéticos al mismo tiempo.

Su determinación la ha demostrado ya sobre los escenarios; los del teatro por los que llegó hace casi diez años a Madrid y los que ha pisado en los últimos años como bajista de White Bats. Con ellos publicó Complex Echoes (Subterfuge) y emprendió un camino que recuerda con cariño, pero que ahora necesita dejar atrás. “Fatal Tiger surge de la necesidad de hacer cosas, de expresarme. En WhiteBats yo sólo era la bajista. Los temas los componía Jake y aunque cada uno íbamos aportando, no había esa parte personal”.

Movida por ese impulso de crear algo propio, está decidida a contar esas historias que son únicamente suyas, muchas de las cuales ya había compuesto antes incluso de formar parte de los murciélagos blancos. También a cantarlas, algo que hace desde niña. “En mi familia son muy de cantar. Recuerdo las navidades cantando con mi madre y mi hermana en la cocina”. Creció además con la guitarra de su padre, con su hermano que también compone y con los Pixies, a los que considera su “grupo de infancia”, sonando de fondo. Después llegarían otros, como Jeff Buckley o Radiohead. Lo que deja claro es que “la música siempre ha estado en casa”. ‘Dear You’ su último adelanto es todo un ejemplo de esas referencias, un sonido que rezuma profundidades y rock sucio.

Quizá por esas influencias anglosajonas acabó escribiendo en inglés, pero no desecha el español y entre las producciones se encuentraCada noche’: “Quizá la única que habla de amor”. Breeders of dreamers’ es otra de las canciones que pueden escucharse en todas las plataformas, un tema en el que Paula deshila los miedos a los que un artista se enfrenta cuando quiere conseguir sus sueños. “Creo que todos somos criadores de sueños en este sistema, en esta sociedad que nos hizo creer que podíamos conseguir lo que quisiéramos. Luego te das cuenta de que la vida te pone muchos obstáculos. Por eso, esta canción dice en un momento, ‘Me gustaría volver a ser una niña para tener ilusión por las cosas’, porque parece que conforme creces eso se va perdiendo”.

Ahora ese sentimiento queda lejos. Inmersa en dar vida a Fatal Tiger, sabe que sus sueños están empezando a cobrar vida. Para ello, eso sí, mantiene los pies en la tierra. “Me hice a la idea de que esto tenía que hacerlo yo sola” cuenta Paula, segura de que aún no quiere casarse con ninguna discográfica, aunque la tienten. Por ahora, valora alternativas y se muestra prudente porque sabe que, en todo inicio, para marcar la ruta y establecer una identidad propia, sólo uno mismo puede trazar (o borrar) las líneas del camino.

 

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